Un ritual previo al trabajo o al estudio para concentración y continuidad mental
Ese momento extraño en el que “estás a punto de empezar”, pero de alguna manera desaparecen 40 minutos entre emails, picoteos y scroll infinito.
Este ritual existe para cortar ese bucle.
Piensa en él como un protocolo de despegue para tu cerebro. Vas a:
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Volver a tu cuerpo
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Reducir ruido visual
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Elegir lo que realmente importa
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Usar Focus Point como ancla clara y calmante
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Entrar en un bloque de 20 minutos de concentración profunda
Úsalo antes de trabajar, estudiar, crear o hacer tareas administrativas. Los pasos son simples a propósito. La consistencia es lo que genera cambio real.
1. Llegar al cuerpo
Antes de tocar el portátil o el móvil, detente.
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Siéntate o ponte de pie con los pies firmes en el suelo.
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Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen.
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Respira tres veces con calma. Nota cómo se mueve tu cuerpo bajo tus manos.
Dite: “Estoy aquí ahora.”
Por qué funciona: La atención no depende solo del cerebro. Si tu sistema nervioso está disperso, tu foco también lo estará. Esta primera pausa marca el cambio de automático a intención.
2. Limpiar la plataforma (60 segundos)
Pon un temporizador de 60 segundos. Ni más ni menos.
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Recoge tres objetos que no deberían estar sobre tu mesa.
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Libera un pequeño espacio: una esquina, el área frente al teclado o un lateral.
No estás “poniendo tu vida en orden”. Estás dándole a tu mente una sensación inmediata de control.
Por qué funciona: Una micro-tarea de orden activa la corteza prefrontal y ofrece una pequeña victoria. Esa sensación de control facilita iniciar tareas que requieren disciplina.
3. Elegir la misión
Coge un cuaderno o abre un documento.
Contesta a la pregunta:
“Si solo pudiera hacer una cosa en los próximos 20 minutos, ¿cuál movería realmente la aguja?”
Escribe una frase clara. Por ejemplo:
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“Esbozar la introducción de mi ensayo.”
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“Responder a tres correos que están bloqueando proyectos.”
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“Redactar la primera página del informe.”
Una misión. No una lista. Una.
Por qué funciona: Cuando estás disperso, todo parece igual de urgente y agobiante. Elegir una sola misión reduce el campo y da un objetivo concreto.
4. Anclar con Focus Point
Ahora sí, introduce el producto como apoyo, no como detonante.
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Aplica Focus Point Scented Oil en las muñecas y bajo la mandíbula. Si quieres, un poco detrás de las orejas.
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Frota suavemente las muñecas.
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Acércalas a la nariz e inspira durante 4, exhala durante 6. Repítelo varias veces.
Puedes añadir una frase breve:
“Menta para despertar. Romero para enfocar. Incienso para asentar.”
Por qué funciona: El olor accede directamente al sistema nervioso. Repetir la misma fragancia antes de concentrarte enseña al cerebro: “Cuando esto huele así, es hora de enfocarse.”
Con el tiempo, el aroma se convierte en un gatillo mental.
5. Mind Lock-in (respiración para concentración)
Colócate recto.
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Inhala por la nariz 4 segundos.
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Exhala por la boca 6 segundos.
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Repite 4 ciclos.
En la última exhalación, piensa: “Empezar.”
Por qué funciona: La exhalación más larga baja la activación sin generar somnolencia. La palabra “Empezar” se convierte en tu botón de lanzamiento.
6. Alineación de 90 segundos
Es el momento de ajustar el cuerpo.
Dedica un minuto:
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Encoger y soltar
Eleva los hombros hacia las orejas, mantén dos segundos y suelta. -
Alargar y enraizar
Imagina un hilo que tira de la coronilla hacia arriba mientras tus pies presionan ligeramente el suelo. -
Barbilla y mandíbula
Baja suavemente la barbilla como si dieras un “sí” pequeño. Relaja la mandíbula y deja que la lengua repose.
Por qué funciona: La postura influye en la respiración, el nivel de alerta y la resistencia mental. Esta alineación mejora la oxigenación y evita tanto el desplome somnoliento como la tensión excesiva.
7. Crear la burbuja de foco
Antes de empezar, protege esos 20 minutos.
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Cierra pestañas que no necesitas.
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Pon el móvil en silencio y fuera de alcance, idealmente en otra habitación.
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Si hay alguien cerca: “Voy a enfocarme durante 20 minutos.”
Reúne lo necesario: cuaderno, agua, materiales.
La idea es empezar sin interrupciones.
Por qué funciona: Cada cambio de contexto drena atención. La burbuja elimina puntos débiles.
8. El sprint de 20 minutos
Pon el temporizador de 20 minutos.
Mira tu misión. Da una última inhalación de Focus Point.
En la exhalación, repite mentalmente: “Empezar.”
Y empieza. No después del mensaje. No después del scroll. Ahora.
Durante los 20 minutos, no buscas perfección.
Buscas volver a la misión cada vez que la mente divague.
Cuando termine el temporizador, respira y reconoce: has empezado.
Puedes repetir otro bloque o cerrar el ritual.
Cómo usar este ritual en tu día a día
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Antes de trabajar para entrar con intención.
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Antes de estudiar para marcar ritmo y claridad.
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Antes de crear como puerta de entrada al modo creativo.
La repetición construye una firma mental: llegada, orden, intención, aroma, respiración, postura, burbuja, acción.
Con el tiempo, el acceso al estado de foco se vuelve más rápido y natural.
El ritual no elimina distracciones; te enseña a atravesarlas con más intención.
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